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Cada cuánto hay que lavar la cama del perro (y cómo hacerlo bien)

3 minutos de lectura Monvixia

Si la cama de tu perro huele, ya te pasaste. Cada cuánto lavarla de verdad, cómo hacerlo sin destrozar la espuma y qué hacer con el olor que no se va.

Cama ortopedica ComfyPaw Ortho verde salvia con cabecero acolchado

La respuesta corta: la funda, cada dos semanas. Y si tu perro sale mucho a la calle, si suelta mucho pelo o si alguien en casa es alérgico, cada semana.

La respuesta larga tiene matices, porque la mayoría de la gente o lava demasiado poco, o lava mal y termina arruinando la cama.

Con qué frecuencia, según el caso

Situación Cada cuánto
Perro de casa, sale poco Cada 2 semanas
Sale a diario, parques, tierra Cada semana
Alguien alérgico en casa Cada semana, sin excepción
Perro que suelta mucho pelo Cada semana, y aspirar entre lavados
Cachorro que todavía tiene escapes Cuando pase, ese mismo día
Perro enfermo o con problemas de piel Cada 3 o 4 días

Cómo lavarla sin arruinarla

1. Aspira o sacude antes

Si metes la funda a la lavadora llena de pelo, el pelo se te queda en el tambor y acaba en la siguiente carga de ropa. Pásale la aspiradora, o sacúdela fuerte afuera. Un guante de goma humedecido levanta el pelo pegado increíblemente bien.

2. La funda a la lavadora, la espuma no

Esto es lo importante. La espuma no se lava en lavadora nunca. Absorbe muchísima agua, tarda días en secar, y mientras tanto le crece moho por dentro. Además el centrifugado le rompe la estructura y ya no vuelve a recuperar la forma.

Si la cama de tu perro no tiene funda removible, tienes un problema de diseño, no de limpieza.

3. Agua fría y detergente suave

Agua fría o tibia, máximo 30 grados. El agua caliente encoge la tela y desgasta el antideslizante de la base.

Nada de suavizante: le deja una película que hace que la tela repela menos y huela raro con el tiempo. Y nada de blanqueador, salvo que la funda sea blanca y lo aguante.

4. Secar al aire, a la sombra

La secadora encoge las fundas y estropea el antideslizante. Cuélgala y déjala secar sola. Al sol directo tampoco: destiñe.

5. Y mientras, la espuma

Aprovecha que está desnuda: sácala al aire un par de horas. Si tiene alguna mancha, un paño húmedo con un poco de jabón neutro, frotando suave, y después dejarla secar del todo antes de volver a meterla. Húmeda no, que ahí sí sale moho.

El olor que no se va

Si lavas la funda y a los dos días vuelve a oler, el olor no está en la funda: está en la espuma o en la base.

Lo que funciona de verdad es bicarbonato. Espolvorea la espuma por las dos caras, déjalo actuar tres o cuatro horas —toda la noche si el olor es fuerte— y aspira bien. El bicarbonato neutraliza el olor en vez de taparlo, que es lo que hacen los ambientadores.

Si el olor persiste después de eso, la espuma ya absorbió demasiado y toca cambiar la cama.

Trucos que alargan la vida de la cama

  • Ten dos fundas si puedes. Así la cama nunca queda fuera de servicio mientras una se seca. Los perros de costumbres lo agradecen.
  • Ponle una manta encima. La manta se lava mucho más fácil y protege la funda del pelo y la baba.
  • Cepilla al perro más seguido. El pelo que quitas con el cepillo es pelo que no acaba en la cama.
  • Patas limpias al entrar. Un paño en la puerta ahorra la mitad de la suciedad.
  • Dale la vuelta a la espuma cada mes, para que no se desgaste siempre por el mismo lado.

Cómo lo hicimos en la ComfyPaw

La funda se quita entera con un cierre oculto. Lo escondimos a propósito: un cierre a la vista es lo primero que un perro encuentra y muerde.

Va a la lavadora con agua fría y sale entera. La espuma queda aparte, que es como debe ser.

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